Milada Šindlerová (1875-1941)
- Diana Larrea

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Tal día como hoy, el 9 de febrero de 1875, fue bautizada en Bohušovice nad Ohří (República Checa) la pintora y grabadora post-impresionista Milada Anna Marie Kodlová, de casada Šindlerová.
Fue hija de un empresario industrial llamado Josef Kodla (1837-1909).
Milada asistió desde 1889 a la Escuela Superior de Niñas de la ciudad de Praga, junto con su hermana Zdenka Kodlová, quien contrajo matrimonio el 27 de junio de 1899 con el diplomático checo Vojtěch Mastný (1874-1954).
Milada comenzó su formación artística en la escuela privada del paisajista checo Alois Kalvoda (1875-1934). También asistió a la Academia de Bellas Artes de Praga AVU, donde fue discípula del paisajista Václav Jansa (1859-1913). Su profesor de grabado fue el litógrafo Viktor Stretti (1878-1957).
Tras formarse en su país de origen, Milada se trasladó a París para asistir a la Academia de la Grande Chaumière, donde fue alumna del pintor post-impresionista francés Charles Guérin (1875-1939). En París, Milada participó en el Salon de Otoño en 1913.
Con el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914, ella y su marido, Josef Šindler (1866-1931), emigraron a España. Él ejerció como cónsul general de la República Checoslovaca en Madrid.
Milada se dedicó principalmente al paisaje, sobre todo urbano e industrial, por esta razón viajó mucho por la península, en especial por la costa cantábrica. En el País Vasco tuvo un contacto estrecho con la familia Zubiaurre.
Debutó en la Exposición Nacional de Bellas Artes en 1915 y volvió a participar en 1917. Ese año celebró una gran exposición individual en el Ateneo de Madrid, en la que expuso más de 80 obras entre óleos, dibujos y aguafuertes. En 1918 formó parte de la Exposició d’Art de Barcelona.
Milada Šindlerová tuvo una vida social bastante activa en nuestro país. Mantuvo amistad con otras pintoras expatriadas como la inglesa Nelly Harvey (1871-1967) o la polaca Victoria de Malinowska (c.1890-d.1953).
El trabajo Milada fue destacado por la prensa artística española, aunque su estilo de pincelada suelta y densa no fue plenamente comprendido. A menudo se valoró su pintura como “áspera y varonil”.
Hacia 1922 abandonó España acompañando a su marido a Nápoles, donde éste continuó desempeñando cargos diplomáticos.
Milada falleció en Praga a los 66 años el 22 de octubre de 1941 durante la ocupación nazi.

















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